Acompañamiento Integral
El acompañamiento integral feminista surge desde un proceso que nos atraviesa y nos posiciona política, social y comunitariamente. Nos basamos en la defensa de los derechos humanos de todas las personas, alejándonos de prácticas asistencialistas. Escuchamos lo que las personas quieren y accionamos juntas: con la mente, generando alianzas, planificando caminos en conjunto y con el cuerpo, estando presentes en los espacios donde se viven las resistencias. Es multidimensional, integrando necesidades legales, psicosociales, de seguridad y de acceso a servicios, mientras construimos redes de apoyo y promovemos la autonomía y agencia de cada persona.
Corazón- acompañamiento feminista
- Construimos en colectivo: Trabajamos juntas, reconociendo la fuerza de las redes y la comunidad.
- Rescatamos saberes locales: Priorizamos los conocimientos, experiencias y prácticas de cada persona y territorio.
- Formamos vínculos horizontales: El acompañamiento se basa en relaciones de respeto, confianza y corresponsabilidad.
- Accionamos en lo inmediato y transformador: Intervenimos en los desafíos presentes mientras promovemos cambios duraderos.
- Construimos espacios de fortalecimiento: nuestro acompañamiento sostiene para que otres puedan descansar. (Metáfora: sillas para descansar y salir fortalecidas)
- Creemos en la agencia individual: Cada persona es protagonista de su proceso y de las decisiones que toma.
- Generamos acuerdos mutuos de cuidado: Promovemos prácticas de cuidado recíproco y compromisos compartidos para sostenernos juntes.
Mente – Estrategias y alianzas
- Canalizamos recursos: Gestionamos información, contactos y herramientas para cada proceso.
- Construimos alianzas: Nos conectamos con organizaciones, redes y comunidades para sostener a quienes acompañamos.
- Planificamos y reflexionamos: Analizamos riesgos, priorizamos acciones y evaluamos estrategias continuamente.
- Sistematizamos experiencias: Documentamos aprendizajes y casos para fortalecer la práctica y generar evidencia que aporte la vida de las personas.
- Reconocemos y valoramos las diversidades: planteamos un acompañamiento que reconozca, respete y pregunte por las diversidades de sexo, género, funcionales, étnico-raciales, neurodiversas y otras.
Cuerpo – presencia y acción
- Estamos presentes: Acompañamos en los espacios donde se viven las resistencias.
- Ponemos el cuerpo: Participamos activamente, acompañando procesos y momentos difíciles.
- Intervenimos directamente: Actuamos en situaciones inmediatas de necesidad o vulnerabilidad.
- Sostenemos con acción concreta: Visitamos, documentamos, acompañamos y respondemos según el contexto.
- Movemos recursos y apoyos: Llevamos herramientas e información a los lugares donde se necesita acción.
- Acuerpamos desde la interdependencia: Reconocemos que todes necesitamos de todes y que el cuidado se sostiene en reciprocidad.